El arte pop, que alcanzó su apogeo en los años 60, emergió como una revolución contra las concepciones tradicionales del arte. El movimiento cuestionó aspectos fundamentales de la sociedad moderna, la cultura del consumo y la definición misma de obra artística. Los artistas pop utilizaron imágenes del mercado comercial, publicidad, cómics y rostros famosos como materia prima, desafiando el establishment mediante la elevación de lo banal y kitsch. Implementaron técnicas de producción mecanizada como la serigrafía, diluyendo el rol del artista singular. Este volumen introductorio examina a 20 exponentes del movimiento, incluyendo Andy Warhol, Roy Lichtenstein, Jasper Johns y Robert Rauschenberg, presentando el alcance e influencia de este movimiento decisivo de la modernidad.
